- Triunfo del microblogging o nanoblogging. A finales de 2008 comencé a usar redes sociales, concretamente Facebook. Desde que me abrí la cuenta es para mi el principal sitio desde el que me comunico con el mundo. En Facebook he recuperado numerosos conocidos/amigos a los que había perdido completamente la pista, pero sobre todo he entrado en contacto con algunos de los mejores profesionales de nuestro país del mundo de las bibliotecas, la documentación y la gestión de la información en general. Con todos ellos comparto enlaces y comentarios, y gracias a ello me mantengo al día de las principales novedades de la profesión. Para colmo de males, hace no tanto tiempo, comencé a utilizar Twitter, una herramienta en la que tenía cuenta desde hace meses, pero que tenía completamente abandonada. La he recuperado además con mucha fuerza, ya que he descubierto la comodidad y la sencillez con la que desde allí se puede compartir información.
- Cambio en mis intereses. Los que me conocéis desde el principio, sabéis que este blog nació con una clara vocación personal. Todo aquello de lo que hablaba aquí eran temas de mi más directa preocupación o sobre mis aficiones en general: cine, lecturas, naturaleza, música, actualidad, tercer mundo... Ninguno de estos temas me ha dejado de preocupar ni de interesar, pero desde hace algún tiempo he notado (y vosotr@s habréis notado también sin duda) que mi tema, mi profesión, mi pasión, es lo que más energía me consume, así como que es de lo que más me apetece hablar. Es por ello que actualmente me encuentro con "el corazón partio" entre la gente que me ha seguido desde el principio y que supongo me demanden los contenidos de siempre, y yo misma y mis ganas de hablar casi exclusivamente de mis queridas bibliotecas y todo lo que las rodea.
Son muchas las voces que han vaticinado desde hace meses la muerte de los blogs, en favor de herramientas como Twitter o Facebook. El mismo Carlos Blanco (uno de los grandes bloggers de nuestro país) nos hablaba en su espacio de cómo precisamente él estaba experimentando este cambio.
Pero esto (como todo en la vida) es cuestión de opiniones, y ya hay quién apunta que blogs y herramientas de microblogging son compatibles en el tiempo, aunque diversificando contenidos. Es decir, los blogs tienden a una mayor especialización, mientras que Facebook o Twitter se prestan más a hablar sobre lo que hemos hecho el fin de semana, por poner un ejemplo. Bajo esta teoría probablemente lo que acabe por desaparecer finalmente sean los blogs personales.
Con todo esto no quiero decir que este blog vaya a desaparecer ni mucho menos. Aún me sigue proporcionando grandes satisfacciones y aún tengo ganas de escribir, pero sin duda este espacio tomará un nuevo rumbo (de hecho, ya lo ha tomado).
Javier Leiva patentaba hace unos días el concepto "persofesional" desde la Comunidad 2.0 de la SEDIC, y creo que eso define perfectamente el fondo que quiero darle a este blog en este momento: personal y profesional.
Con este post solo pretendo explicaros el por qué de tantas ausencias y el por qué de tanta bibliotecomanía en los últimos meses, y quiero aprovechar también para agradecer a mis amig@s gallegos, catalanes y cántabros, por haberme aguantado durante todo este tiempo. Espero poder seguir contando con vosotr@s.


